Art. 14 bis. CN-“ El trabajo (…) gozará de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador: condiciones dignas y equitativas de labor; jornada limitada; descanso y vacaciones pagados; retribución justa; salario mínimo vital móvil; igual remuneración por igual tarea (…); protección contra el despido arbitrario; estabilidad del empleado público; organización sindical libre y democrática (…) Queda garantizado a los gremios: concertar convenios colectivos de trabajo; recurrir a la conciliación y al arbitraje; el derecho de huelga…”

Si soy MONOTRIBUTISTA, ¿puedo hacer paro?, como CONTRATADO ¿tengo vacaciones? ¿Me corresponde el aumento?…Preguntas que se escuchan en las oficinas y pasillos.

Como ya hemos dicho, el estado de esquizofrenia actual produce que el trabajador no se considere a sí mismo como tal. Es como que “renunciamos voluntariamente” a nuestros derechos, olvidamos o desconocemos las luchas de miles de compañeros que pelearon y pelean por condiciones más justas de trabajo. Acompañamos tímidamente las jornadas de protesta, tal vez por falta de compromiso, por desconocimiento, o por miedo. Deseamos los aumentos que se van dando, pero hay quienes nos quieren hacer creer que “por contrato” no nos corresponde. Nos enojamos y comenzamos a entender esto de la precariedad, que se puede palpar en la realidad. Nos empezamos a dar cuenta que no es la idea de algún compañero; sino que es una verdad, que está aquí y allá, es la realidad.

Tenemos impotencia, no entendemos bien qué es lo que pasa, y al preguntar nos responden: “igual, con los contratados es diferente”, “los aumentos no son para ustedes” como si eso explicara la realidad en la que estamos… precarizados!

El miedo y la impotencia paralizan. Son como muros que el hombre construye mentalmente. El miedo es un intenso sentimiento, desagradable, provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. Es una emoción que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, y se manifiesta tanto en los animales como en el ser humano. El miedo surge por la incertidumbre laboral, por no saber si nos renuevan o no el contrato (experiencia vivida cada pocos meses), si nos corresponde o no un aumento, si podemos reclamar, si tenemos vacaciones o no, etc. Impotencia es la incapacidad (física e intelectual) para realizar algo. Es lo que sentimos la mayoría de los contratados, porque tratamos de solucionar los problemas de manera individual, preguntando “¿Por qué?” cada vez que se nos atrasa el sueldo. Consultando cada vez que tenemos que viajar si nos cubren o no los viáticos; si podemos viajar o no.

Tenemos que unirnos. La unión hace la fuerza. Somos muchos los que estamos en iguales condiciones, como vos, como yo. No podemos seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes. Si nos organizamos y nos acompañamos somos más fuertes para reclamar por nuestros derechos y hacerlos valer.

¡RECLAMAMOS EL PASE A PLANTA PERMANENTE DE TODO EL PERSONAL CONTRATADO!

Sí, podes organizarte. Sí, podes afiliarte.

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